Duelos

Las pérdidas en la vida son naturales, sufrimos pérdidas de muchos tipos : separación de pareja, amistades, muertes, largas enfermedades  etc.

Me gusta la metáfora que hace Jorge Bucay sobre el acompañamiento en los duelos.

Acompañar un duelo es un procedimiento similar al que realiza una enfermera cuando limpia una herida: descubrir, higienizar, sacar restos inútiles de tejidos destruidos y ayudar a  la cicatrización.

El acompañamiento profesional de un duelo permite que la persona exprese libremente su dolor en un entorno de respeto, confianza y confidencialidad.

Este proceso de acompañamiento consiste en ayudar a la persona que está elaborando el duelo para que pueda:

Aceptar la perdida.

Expresar libremente el dolor propio.

Reubicarse sin la persona que se ha ido.

Resituar emocionalmente a la persona que partió en la vida del que se queda sin su compañía.

El acompañamiento terapéutico está indicado en duelos complejos o cuando la persona siente que se ha quedado estancado y no puede salir el mismo. También cuando han quedado temas inconclusos con la persona.

Cuando nos abrimos a recibir ayuda externa puntual, nos abrimos a sanar y transitar el proceso en confianza, permitiendo un espacio muy valioso para atender las propias necesidades y abriendo el camino de una nueva realidad llena de posibilidades.